Chiloé es una isla de Sudamérica , la cual pertenece a Chile. Esta isla tiene diversos atractivos turísticos, y además posee una rica tradición. Desde tiempos antiguos los indígenas de la zona se han dedicado a la pesca ,por lo que la mayoría de su folclore esta ligado al mar, el cual es visto como bueno, en tanto que la tierra es vista como mala.

Es allí que surge la figura del El Trauco, una criatura enana con el aspecto de un hombre enano, de piel morena y enorme falo. Es de baja estatura, no midiendo más de 80 cm. Según cuentan los mismos chilotes ,el pene del Trauco mediría la mitad de su altura.
El Trauco se pasea por los bosques de Chiloé, llevando un bastón retorcido llamado pahueldún y una pequeña hacha de piedra. Su vestimenta es un sombrero cónico que al igual que el resto de su ropa está hecho de una planta trepadora local. Para su miembro viril usa un suspensorio hecho de madera de canelo, árbol endémico del lugar. En caso contrario debería de andar arrastrándolo por el suelo, debido a que su enorme tamaño supera a sus piernas.
Esta criatura viviría en los troncos huecos de los árboles o en pequeñas cavernas; y sólo se alimenta de naranjitas.
Los habitantes de Chiloé cuentan que esta criatura se caracteriza por poseer una fuerza descomunal y de poderes telequinésicos, siendo capaz de deformar la cara o quebrar los huesos de un hombre con sólo mirarlo.
El Trauco se conoce por seducir a las mujeres que van solas al bosquemostrándoles su gigantesco pene, con el cual las enamora, dejándolas embarazadas con facilidad gracias a su potente virilidad. Como amante el Trauco es sumamente cariñoso y potente, logra mantenerse hasta 3 horas en el acto sexual ,siempre y cuando ningún extraño lo mire, cosa que le ocasiona una eyaculación inmediata y descontrolada de semen corrosivo. En caso de ser mujer la que lo miró, el Trauco simplemente le mostrará su pene ,haciendo que se una al acto sexual.
Pero si alguien molesta al Trauco, y no es una mujer; es capaz de matarlo quebrándole los huesos. Igualmente mediante se dice que puede torcerle la boca, dejarlo jorobado, atontado, mudo, y condenarlo a morir en poco tiempo. Cuando el hombre que lo sorprende es de facciones delicadas el Trauco simplemente lo violaría junto a la mujer que ya poseía.
El Trauco cuando está interesado en una mujer, pero no puede tomarla, ya que como precaución esta nunca sale sola al bosque hace lo siguiente: actua primeramente comunicando su presencia a la muchacha, al depositar sus excrementos amarillos frente a la puerta de su casa. Posteriormente le anunciaría a la joven su visita a la casa de ella, enviándole sueños eróticos; en el cual se transformaría en un joven apuesto para así convencerla fácilmente. Si la familia de la muchacha se da cuenta de estos hechos, deben tomar precauciones, ya que el Trauco podría entrar furtivamente a la casa transformado en un manojo de palos junto al resto de las ramas, carbón o leña usada en la casa; de esta forma esperaría la noche para tomar a su víctima en la misma casa.
Conclusiones de la Investigación sobre el Trauco
Producto de la conducta que el Trauco presentaría, en la sociedad de Chiloé cuando una joven quedaba embarazada y no se sabe quien era el padre de la criatura, se cubría la deshonra de sus hijas atribuyendo este acto al Trauco; en este contexto, se entiende que la población masculina de Chiloe se apodera de este ser, utilizándolo no sólo como explicación a aquellos nacimientos fuera del matrimonio, sino como advertencia a las jóvenes a que por temor conservaran su virginidad, situación por cierto no exigida hacia los varones.
El embarazo y el nacimiento del hijo, al ser atribuido al Trauco, no sería un hecho que afectaría socialmente a la madre ni al niño; ya que de esta forma se haría creer que ambos estarían relacionados con un ser extraterreno, y por ello protegidos. Incluso hasta hace pocos años a esos niños se les daba el apellido paterno "Traucoal ser inscritos en el registro de nacidos de Chile.
La falta de evidencia física real hace que la historia del Trauco quede solo como un mito. No obstante pudo tener base en los ermitaños violadores que aún habitan en lugares del sur de Chile.