Estimados Compatriotas:


Hoy, cuatro de enero de dos mil catorce, es un día que los micronacionalistas no olvidaremos con facilidad. El líder de CELTIC, Nicolás Gonella Neyra, ha sido identificado judicialmente como el despreciable sujeto conocido como “El Cuervo”.

Aquel sujeto rastrero, que meses atrás me aseguro jurando por cuanto santo podía que él no era el cuervo, ha sido identificado con ayuda de la INTERPOL y la policía uruguaya como el dueño de una serie de blogs fascistas, terraplanistas, de ideología despreciable. Aquella rata, que dijo que oraría por los caídos en el terremoto de septiembre, fue condenada por calificar de “bruja asesina” a una parlamentaria uruguaya, con la cual este gobierno que yo represento se contactará para hacerle llegar todo nuestro apoyo y colaboración para contribuir al desbaratamiento de la maligna red terrofascista de los Gonella.

Cuando se cometen errores es necesario admitirlos. Cuando fuimos amenazados por Plunok, y carecíamos de Fuerzas Armadas funcionales, CELTIC y COPVS ofrecieron defendernos, y ante esa desesperada situación fue necesario aliarnos instrumentalmente con ellos. Pero la extensión de dicha relación en el tiempo fue excesiva y afecta nuestra imagen internacional. Y dado que como Presidente de la República yo era el encargado de dirigir las relaciones diplomáticas, fue mi culpa el vincularnos con esas ratas.

Por ello hoy debo hacer un mea culpa y pedirle perdón a los ciudadanos. El tiempo demostró que fue un error vincularnos a CELTIC y a COPVS, puesto que fue una decisión apresurada, tomada en el contexto de la peor crisis que ha vivido nuestro país. Pero puedo garantizarles que nuestra nueva constitución evitará que una decisión errada como esa se prolongue tanto tiempo. Para reforzar esto, propondré al Senado una ley que establezca los requisitos mínimos que debe cumplir toda micronación que quiera iniciar relaciones diplomáticas con nosotros.

Hoy le debo decir gracias a nuestros aliados incondicionales, aquellos que siempre nos apoyaron. A ellos les aseguro que los rinoislandeses les estaremos eternamente agradecidos y estaremos plenamente a su disposición, y que se les considerará siempre con especial preferencia por esa amistad inquebrantable. A los que rompieron con nosotros, habrá que convencerlos con nuestros actos, siempre en el marco de un estado de derecho y la democracia, para que podamos restablecer vínculos.

Solo puedo decir que hoy nos liberamos de una gran carga, y hemos comenzado el camino que nos liberará de ser parias, por culpa de aquella basura rastrera y mentirosa, que se hizo llamar “El Cuervo” y que nos engañó, como a tantos otros.

Ciudadanos de Rino Island: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que busco siempre el bien superior para todos, que empeño su palabra en defender nuestra independencia absoluta y que así lo hizo, aun a costos duros. En este momento definitivo, les agradezco el apoyo que me han dado, y me comprometo a trabajar hasta el último día de mi gobierno y con todas mis fuerzas por la grandeza de la Nación. 

Tengo fe en Rino Island y su destino. Superaremos este momento gris, en que la mentira y la traición parecían imponerse. El fallo de la justicia uruguaya es una importante señal de que las cosas mejorarán. Tengo la certeza de que estas palabras no son en vano, sino que por lo menos castigarán  la felonía, la mentira y la traición.

Viva la Nación Rinoislandesa!

Tomás Ríos

Presidente de la República de Rino Island